Junto a la figura del toro, las
Cuadrillas son las protagonistas de los Sanjuanes. La ciudad se
divide en doce barrios, es decir, en doce Cuadrillas. Cada
Cuadrilla tiene el nombre de un santo y un local. Las
Cuadrillas
vienen de lejos, de la antigua
organización medieval de la
ciudad. Mucho han cambiado desde entonces. Hoy, como en aquel
tiempo, son las encargadas de organizar las Fiestas, ahora,
junto al Ayuntamiento. Cada Cuadrilla está encabezada por una
pareja de Jurados, algo así como alcaldes de barrio, que son
asistidos por un secretario y los Cuatros, entre otros. A este
cargo se llega de forma voluntaria, presentando solicitud al
Ayuntamiento. Tras realizar dos actos previos, el Sorteo y el
Nombramiento, el primer domingo de mayo, en el Catapán, los
nuevos Jurados toman posesión del cargo recibiendo el simbólico
bastón de mando. A partir de ese día empieza el trabajo. En el
Catapán se encargan de repartir bacalao, pan y queso, además de
vino.
Al día siguiente, los
ayudantes comienzan a recorrer las casas de los vecinos para
preguntar si quieren "entrar en Fiestas", se empiezan a
organizar los
Sanjuanes.
La puerta de los locales de
Cuadrilla están abiertas (deberían) a los vecinos, el santo
titular preside el lugar que se decora para la ocasión. En pocos
días, reparten entre los vecinos que han entrado en Fiestas el
vale para recoger las tajadas del Sábado y del Domingo, un
pañuelo de Fiestas y las entradas para los toros del Viernes.
La actividad de las Cuadrillas se
"pausa" (nunca se deja de trabajar) hasta el domingo de la
Compra, día en el que acuden a Valonsadero para la "Compra"
del toro de Cuadrilla.
A partir del Miércoles el Pregón,
las Cuadrillas toman la riendas de las Fiestas. Un Jurado
lee el Pregón desde el balcón del Ayuntamiento y comienzan
cinco días y seis noche de trabajo y fiesta.
Las Cuadrillas son las encargadas de proveer el toro para el
Viernes, de repartir las tajadas entre los vecinos que han
entrado en Fiestas el Sábado y el Domingo, de organizar los
Agés, de preparar la Caldera y sacar en procesión a los
santos de Cuadrilla el Lunes de Bailas. Además, desde el
Viernes por la mañana, son las encargadas de dar las dianas
floreadas, con repartode galletas, anís, moscatel y
vino. También son las encargadas de animar las calles de la
Cuadrilla con la charanga correspondiente y de organizar una
pequeña verbena cada noche.
Las Cuadrillas, junto al toros, son el centro. Sin las
Cuadrillas no habría Fiestas o, al menos, no serían como hoy
las conocemos.
La Cruz y San Pedro;
Calle Arboleda
Santa Catalina;
Calle
Real 31
La Mayor;
Plaza Condes de
Lérida
El Rosel y
San Blas;
Calle Santa
María 4
Santiago;
Calle Jorge
Manrique 6
San Miguel;
Calle Clemente
Sáez
San Juan;
Calle
Máximino Peña
Santo Tomé, San Clemente y San Martín;
Plaza de las
Balsas
Antiguamente, el mandato del Jurado era por
dos años.
El Jurado era nombrado por los Cuatros que a
su vez eran elegidos por los vecinos cada
año de dos en dos.
Los Jurados, el día 11 de junio, elegían al
Procurador del Común, representante del
pueblo en el gobierno Soria. El Procurador
tomaba posesión de su cargo el día de San
Juan, en la iglesia de San Juan de Duero.
Los Jurados y la Cuadrilla delegaban
en el Mayordomo para la organización de las
Fiestas. Este cargo lo solía asumir algún
nuevo vecino de la Cuadrilla.
Los gastos de las Cuadrillas se repartían
entre: el Mayordomo, el Estado del Común y
los vecinos de cada Cuadrilla (excepto los
pobres, que no pagaban, y las viudas, que
como hoy, sólo pagaban la mitad).
Al Mayordomo le ayudaban cuatro jóvenes y
los Servidores de Mozas.
En las polémicas Ordenanzas de 1536,
redactadas por el Ayuntamiento por presiones
del obispo Pedro González Manso, se suprimió
temporalmente la figura del Mayordomo, entre
otras medidas que las Cuadrillas rechazaron.
Las Cuadrillas tenían Ordenanzas
Particulares que regulaban el funcionamiento
interno durante Fiestas. Incidían
especialmente en las funciones del
Mayordomo, Repartidores de Caldera,
Contadores, Servidores de Mozas,
ayudantes,...
La figura del Mayordomo y de los ayudantes
comienza a desaparecer definitivamente
a partir de 1836, como consecuencia de la
integración en el Ayuntamiento del Estado
del Común, Los Linajes y los Sesmeros de la
Tierra.
Desde entonces, los Jurados junto a los
Cuatros, son los encargados de organizar las
Fiestas y van perdiendo atribuciones en la
vida política de Soria.
Las Cuadrillas no dudaron en defender las
Fiestas durante los momentos aciagos, ante
la Iglesia, la Corona o representantes del
Estado. En el siglo XVI, durante cinco años,
no hubo Fiestas, desde 1536 hasta 1541
porque las Cuadrillas no aceptaban las
Ordenanzas de 1536 impulsadas por el obispo
de Osma y sancionadas por la emperatriz
Isabel.
Hasta el año 1914, Soria contaba con
dieciséis Cuadrillas. Algunas de ellas,
debieron unirse por el bajo número de
vecinos que las habitaban. Esas Cuadrillas
fueron: La Cruz, San Pedro, San Clemente,
Santo Tomé, San Martín, San Blas, El Rosel.