Valonsadero es un espacio natural de casi 3.000
hectáreas a poco más de 5 km de Soria capital en
dirección Burgos. Es un lugar privilegiado, vigilado de
cerca por el Pico Frentes, que le da un perfil
característico. Una inmensa dehesa en plena meseta
soriana. Durante todo el año, es un lugar tranquilo,
donde se acude a pasear, a montar en bici o a
caballo, a coger setas, a merendar o simplemente a
escapar durante un momento de la rutina. Poblado por
robles, jaras, chopos, pinos, arbustos,... Valonsadero es lugar
de cría de ganado vacuno, por lo que es fácil toparse
con vacas en cualquier rincón del monte. También, en sus
característicos abrigos de roca, podemos encontrar
pinturas rupestres del periodo Neolítico, en las que se
representan estampas de la vida cotidiana y que nos
muestran que Valonsadero ya era un lugar que se
aprovechaba para el ganado. Flanqueado al norte por el
Duero y atravesado por el breve río Pedrajas,
Valonsadero cuenta con lugares de ocio, restaurantes, un hotel y
hasta un próximo club de golf. Es imprescindible la visita a la antigua
Casa del Guarda, tanto en verano como en invierno, comer un Completo acompañado de un
bueno porrón de cerveza. Desde el hotel, un poco más
adelante de la Casa del Guarda, se puede disfrutar de
vistas que llevan a olvidarse de todo, el Pico Frentes,
al fondo Santana y San Marcos, las praderas, la Vega de
San Millán,... Y si se quiere conocer más de este lugar,
existe un centro de interpretación cerca de la Casa del
Guarda.
Pero en
Valonsadero tiene un protagonismo clave durante todo lo
relativo a San Juan. Debido a que desde el siglo XVI y
hasta los años 30 del siglo XX, en Valonsadero había
ganaderías de reses bravas, el Lavalenguas y la Compra
comenzaron a realizarse allí. En un principio como
romerías en las que se iba a probar y comprar los toros
para los Sanjuanes, para convertirse en lo que son hoy,
dos días de fiesta grande en lo que casi todo Soria
acude a pasar el día. Al desaparecer las ganaderías de
Valonsadero, los toros se comenzaron a traer de fuera de
la provincia. Con el tiempo, la traída de los toros al
monte, a los corrales de Cañada Honda, el
Desencajonamiento, se ha convertido, desde no hace
mucho, en un día más de fiesta. Pero el día más grande
de todos en Valonsadero es el Jueves la Saca, en el que
los 12 toros de Sanjuan se llevan a Soria en un
espectáculo único. Después de los ajetreados días de
junio, en los que Valonsadero pierde su calma, todo
vuelve a la rutina. Lugar tranquilo en el que pasar el
día.
Valonsadero es mucho más que Cañada Honda, la zona de la
Casa del Guarda o la Vega de San Millán, hay cientos de
senderos que llevan a sitios desconocidos para muchos.
Valonsadero es inmenso y merece la pena conocerlo.