Valonsadero es un espacio natural de casi 3.000
hectáreas a poco más de 5 km de Soria capital en
dirección Burgos, flanqueado al norte por el Duero, atravesado por el breve río Pedrajas
y vigilado por el Pico Frentes desde el sur, que le da un perfil
característico. Es un lugar privilegiado, una inmensa dehesa en plena meseta soriana. Durante todo el año, es un lugar tranquilo,
donde se acude a pasear, a montar en bici o a
caballo, a realizar atletismo, a hacer senderismo, a coger setas, a merendar o simplemente a
escapar durante un momento de la rutina. Poblado por
robles, jaras, chopos, pinos, arbustos,... Valonsadero es lugar
de cría de ganado vacuno, por lo que es fácil toparse
con vacas en cualquier rincón del monte. Pero también es
un paraje en el que hay una rica fauna autóctona. Ranas de San Antonio, víboras, lagartos, conejos,
jabalíes, corzos, garzas o abubillas, entre otros muchos
animales, pueblan los diferentes rincones del monte. Y
como en el resto de la provincia de Soria, Valonsadero
es un excelente lugar para los amantes de la micología.
En sus
característicos abrigos de roca, podemos encontrar
pinturas rupestres del periodo
Neolítico, en las que se
representan estampas de la vida cotidiana y que nos
muestran que Valonsadero ya era un lugar que se
aprovechaba para el ganado. Pero no fue su único uso,
Valonsadero fue cantera de la ciudad, usando los
materiales que de ahí se extraían para construir muchos de los
edificios más importantes de Soria.
Valonsadero cuenta con lugares de ocio, restaurantes, un
hotel y en sus proximidades hay un club de golf. Es
imprescindible la visita a la antigua Casa del Guarda,
tanto en verano como en invierno, comer un Completo
acompañado de un buen porrón de cerveza fresca. Desde el hotel, un poco
más adelante de la Casa del Guarda, se puede disfrutar de
vistas que llevan a olvidarse de todo, el Pico Frentes,
al fondo las sierras de Santa Ana y de San Marcos, las praderas, la Vega de
San Millán,... Si se quiere conocer el monte más a fondo,
existen un centro de interpretación, un aula de la
naturaleza cerca de la Casa del
Guarda y una maqueta que se muestra en el interior de
una antigua majada conocida como la Cabaña.
[+info]
Pero Valonsadero tiene un protagonismo clave en San Juan. Debido a que desde el siglo XVI y
hasta los años 30 del siglo XX, en Valonsadero
había ganaderías de reses bravas,
el
Lavalenguas, la
Compra
y
la Saca
comenzaron a realizarse allí. En un principio como
romerías en las que se iba a probar y comprar los toros
para los Sanjuanes, para convertirse en lo que son hoy,
dos días de fiesta grande en los que casi todo Soria
acude a pasar el día. Al desaparecer las ganaderías de
Valonsadero, los toros se comenzaron a traer de fuera
de la provincia. Con el tiempo, la traída
de los toros al monte, a los corrales de Cañada Honda,
el
Desencajonamiento, se ha
convertido en un día más de
fiesta. Pero el día de fiesta más grande
de todos de los que se celebran en Valonsadero es el
Jueves la Saca, en el que
los 12 toros de San Juan se llevan a Soria en un
festejo espectacular, único y antiguo, del que hay constancia de
que ya se realizaba en el siglo XVI.
Después de
los ajetreados días de junio, en los que Valonsadero pierde su calma, todo
vuelve a la rutina. Lugar tranquilo en el que pasar el
día y realizar numerosas actividades al aire libre.
Pero Valonsadero es mucho más que Cañada Honda, la zona de la
Casa del Guarda o la Vega de San Millán. Hay cientos de
senderos que llevan a lugares desconocidos para muchos,
como la Casa de la Ciudad o el puente del Canto, entre
otros muchos parajes y puntos de interés, como el Azud
de Buitrago o la Junta de los Ríos.
Valonsadero es un
lugar bello, rico, inmenso y merece la pena conocerlo
a fondo.